Soñé que de alguna forma pude al fin conseguir tu dirección ¿No te imaginas cuánto júbilo albergaba mi corazón!. Luego me subí en aquel avión y crucé sobre todo el océano hasta llegar a la tierra donde habitan los caballeros andantes.

Una vez alli me sentí aturdida y confundida, pero nunca desesperanzada, al contrario, seguía los señalamientos tal cual fuera un informe de estado. Caminé por horas, era mediodía aún cuando llegue y hacía un poco de sol, pero con la permanente sensación de que el tiempo iba cambiar en cualquier instante.

Pregunté una y otra vez porque desde pequeña, mi padre me enseñó que era bueno preguntar todo y que jamás desistiera de algo que me vaya hacer sentir feliz y pues todo esto, en unión con lo necia que suelo ser, hizo que lograra dar con tu apartamento.

Era un edificio colonial, lleno de pequeños cuartos. No me dejaron pasar pues no sabian quién era, así que decidí esperarte en la acera de enfrente. Más tarde comenzó a llover y sentí frio , pero tenía y quería esperarte.
Aquel día fue el más largo de todos y tu escuela se hizo interminable, así como la sorpresa que traía entre manos para ti.

Buscando con la vista pude divisar que venías corriendo, huyendo de la imperante lluvia.Traías los lentes empapados y yo, por supuesto, pasé por inadvertida. Apresuré el paso y justo en medio de la calle pronuncié tu nombre, volteaste a ver y tu rostro dió un cambio tan fenomenal, que aún lo llevo grabado en mi subconsciente.

Era como si estuviéramos esperando aquel momento toda la vida, corriste hacia mi y , como siempre, los calificativos y palabras quedaron de más.

¿Que si nos besamos?... no que va!... más bien nos comimos. Fue tanto el deseo de estar juntos que paramos el tiempo, en aquel instante fuimos dos sordos al entorno, los carros podían pitar y nosotros seguíamos allí, besándonos con pasión, mirándonos al detalle y llorando de tanta felicidad.

Me desperté cuando había ocurrido la mejor parte del sueño, lo cual me dió a pensar lo especial que es todo esto, pues la mayoría de los sueños acaban cuando lo mejor no ha comenzado siquiera.

Solo pido tener la dicha de vivirlo como lo soñé anoche.

Eramos dos locos felices que no les importaba más que amar y dejarse llevar por los sentimientos que nacen sin ser forzados, que nacen sin saber que nacen, que nacen cuando más hacen falta y sin darnos cuenta de ello.

TKM, no lo olvides!

July